El discurso del rey

The king's speechDesde mi más tierna infancia estoy acostumbrado a ver, llegadas estas fechas, películas marcadas con el marchamo de ‘oscarizables’. Títulos como El color púrpura (once nominaciones y ninguna estatuilla en 1986)  o incluso su más directa competidora aquel año, Memorias de África (siete de once) no sólo despliegan un ingente arsenal de medios técnicos y artísticos, además cuentan historias. No sé por qué extraña razón al evocar la visión de El discurso del rey me han venido estos dos títulos a mi cabeza. Quizá los recuerdos de la infancia (tenía trece años entonces) se vuelven más lúcidos con el paso de los años, aunque me inclino porque las grandes películas aguantan sin problema el inexorable paso del tiempo. Tal vez sea aventurar demasiado, e incluso se puede tachar de pretencioso, el hecho de colocar la cinta de Tom Hooper -realizador curtido en el medio televisivo- a la altura de los trabajos de Pollack y Spielberg. De hecho, el propio papel del director se podría cuestionar al renegar éste de las innegables posibilidades que el medio le brinda para centrarse -con éxito- en la dirección de actores y no profundizar en los acontecimientos que rodean la historia que se cuenta. Más que dejadez, Hooper apuesta por flema británica antes que por el artificio hollywoodiense. En el camino quizá desaprovecha la inmejorable oportunidad de realizar un exhaustivo repaso al contexto histórico en el que se desarrolla la trama y desmenuzar las guerras de poder internas que se sucedieron entre la monarquía y la clase política inglesa.

En lugar de eso, la película se centra en una aparente anécdota, el problema de dicción del duque de York, la cual eleva a la categoría de hecho trascendental en el devenir histórico de la II Guerra Mundial. ¿Pudo un discurso radiofónico insuflar ánimo, valor y coraje a una nación? ¿Fue decisivo en el resultado final del conflicto bélico? La Historia nos dice que sí. Sin embargo, lo que nos narra esta película -aprovechando como mcguffin hitchcockiano la tartamudez del monarca- es la génesis de la duradera relación personal entre dos individuos procedentes de mundos (y continentes) distintos. Una relación a través de la que un aspirante a actor y presunto logopeda logra insuflar ánimo, valor y coraje a un monarca. Ésta es la verdadera historia que tampoco se llega a desmenuzar del todo. Como véis, muy british.

Colin Firth, Helena Bonham-Carter y Geoffrey RushDe nuevo será el tiempo el encargado de dictar sentencia. Aunque no habrá que esperar mucho para conocer si este biopic sobre la figura de Jorge VI también merece el reconocimiento de la industria a lo largo de los próximos meses (BAFTA, Globos de Oro, Oscar…). Lo que sí se ha ganado ya, sin discusión, son las alabanzas a la labor actoral de su trío protagonista compuesto por Colin Firth, Geoffrey Rush y Helena Bonham Carter. Me centro en esta película, en la que también merece una mención la banda sonora de Alexandre Desplat, por delante de La red social, Cisne Negro u Origen. Tres grandísimas cintas que sin duda tendrán su reconocimiento. Pero ésa es otra historia, que pronto os contaré.

2 comentarios en “El discurso del rey

  1. Pingback: Porra Oscar’s 2011 « mantaypeli

  2. Pingback: Tweets that mention El discurso del rey « mantaypeli -- Topsy.com

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s