The Swell Season

the swell seasonAsistir en directo a la ruptura artística y sentimental de una de las parejas más encantadoras de la música popular. Esto es lo que nos muestra el documental The Swell Season, titulado como la homónima banda que formaron Glen HansardMarkéta Irglová -músicos y actores ocasionales- aprovechando el desbordante éxito de la película Once por la que ganaron un Oscar. De los dos años siguientes, repletos de conciertos, viajes y (con)vivencias también trata este filme rodado en un impecable blanco y negro que lo dota de una mayor crudeza. La cinta no es, cinematográficamente, apabullante; sin embargo, sí lo es la historia que se nos cuenta. El ascenso y caída del dúo, el malditismo que rodea a ciertos artistas, canciones que son retazos de vida, jirones… Una apasionante historia que, por desgracia, sólo se nos sugiere. Porque  una vez visionada, la película destila cierto poso de impostura. Quizá el ingente material recopilado en los dos años de giras diese para hacer 15 documentales como éste y, tal vez, ninguno sería mejor ni peor;. Aunque quizá sí habría uno que abordase sin tapujos el porqué de la ruptura. Éste no.

Aquí no se dice, o no se quiere decir. Se prefiere dulcificar la crisis personal que devino en separación sentimental y profesional. El resultado final resulta almibarado cuando debería ser devastador. Y, además, todo esto se narra sin dañar a ninguna de las dos partes. Sin vencedores ni vencidos. Pese a que, como bien sabemos, siempre los hay en estos casos. Por eso, la tibieza con la que se afronta la parte más dura de la historia -la más jugosa y sobre la que se apoya toda su campaña de promoción- es lo que termina por no hacer de este bien rodado e interesante documental una historia redonda.

Sí es, sin ninguna duda, de obligado visionado para todos los seguidores del dúo. Incluso lo es más todavía para los acérrimos de Hansard. Un músico a cuya profesionalidad y entrega sobre el escenario no se le puede poner un pero. Irglová quizá tengo algo más que decir en lo personal, pero me temo que ya nunca lo sabremos. Más allá de ahondar en el quién-tuvo-la-culpa, la interpretación en directo de Say it to me now a cargo de Hansard en el Radio City Music Hall, al final de la cinta, hace que los casi 90 minutos anteriores merezcan la pena. Eso y haberse emocionado con toda la verdad que destilaba Once en cada fotograma y tratar, como su pareja protagonista, de capturar ese instante eternamente. Pese a saber que es imposible.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s