Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)

Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)Catorce años después del estreno de Amores perros, la película con la que se dio a conocer el triplete creativo formado por Alejandro González Iñárritu, en la dirección; Guillermo Arriaga, al guion; y Gustavo Santaolalla, como compositor Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia) sólo hace que certificar que cualquier tiempo pasado fue mejor. De esa fructífera colaboración surgieron otros dos notables títulos: 21 gramos y Babel antes de precipitarse la ruptura entre Arriaga e Iñárritu. De hecho, ya en Babel se intuían los motivos de aquel desencuentro. Ahora, ocho años después, sólo podemos constatar que la brecha es abismal. Birdman, la última -y verdaderamente inesperada- nadería perpetrada por el realizador mexicano es un salto al vacío en toda regla. La nada más absoluta. 118 minutos de impostado plano secuencia para contarnos una artificiosa y ampulosa historia sobre la caída y el pretendido ascenso de una decadente estrella de Hollywood. Un bonito celofán que envuelve un insípido caramelo. Porque las cuitas de este Riggan Thomson tratando de recuperar su vida, interpretado por un excesivo Michael Keaton, por mucho que se recubran de pomposas metáforas no nos importan nada. Y eso que para conformar su armazón, Iñárritu se ha rodeado esta vez de tres guionistas. Tres.

Quizá lo más molesto de todo sea la constante obsesión por epatar que transmite la cinta en cada plano (porque la sorpresa inicial del presunto plano secuencia se disuelve como un azucarillo). Si en realidad lo que se nos quiere contar es la deriva -personal y creativa- de una olvidada estrella de cine eclipsada por la sombra del superhéroe que interpretó en el pasado (el Birdman al que hace alusión el título) ¡qué mejor actor para ello que Michael Keaton! Muy agudo, ¿verdad? Y fin. Hasta aquí llega la ironía. El resto son clichés vistos una y mil veces. Actores mujeriegos, matrimonios rotos, hijos con adicciones, abogados sin escrúpulos. Egos y más egos sobre un tablero de ajedrez en el que el jaque está cantado. El duelo interpretativo entre Keaton y Edward Norton (también sobreactuado) concentra el primer tercio de una película en la que los personajes femeninos sólo sirven de relleno. Quizá de lo poco disfrutable de la cinta sea la banda sonora de Antonio Sánchez. Una percusiva improvisación jazzística que le sienta como un guante a una película que a medida que transcurre el metraje parece ir escribiéndose sobre la marcha. En una desesperada huida hacia adelante hasta precipitarse en ese vacuo final que parece más una broma de mal gusto que una poética sublimación del rumbo que ha emprendido el cine actual de un lustro a esta parte.

Porque si lo que esta cinta quería era criticar los blockbusters de superhéroes, la dictadura de las redes sociales, el postureo y demás zarandajas que rodean a la industria, Iñárritu bien podría haberlo hecho subiendo un Vine. Esos seis segundos en bucle le habrían bastado. Ya que de lo que más adolece la película de Alejandro González Iñárritu es de falta de alma. Puede que le sobren gramos de otra sustancia, pero no hay ni pizca de los 21 a los que aludía el título de su recordada película de 2003. Quizá éste sea el problema de fondo. Que mientras Iñárritu se empeña en cazar pájaros a cañonazos, las presas que aún persigue Arriaga cuando tensa su arco siguen siendo caza mayor. Y eso no siempre es fácil de digerir.

  Premios/Candidaturas:

2 Globos de Oro: Mejor guión y Mejor actor – Comedia (Keaton)
Premios BAFTA: 10 nominaciones incluyendo Mejor película
American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año
National Board of Review: Top 10, Mejor actor (Keaton) y actor sec. (Norton )
Críticos de Los Angeles: Mejor fotografía
Independent Spirit Awards: 6 nominaciones incluyendo Mejor película
Premios Gotham: Mejor película y mejor actor (Keaton)
Satellite Awards: 10 nominaciones incluyendo Mejor película
Sindicato de Actores (SAG): 4 nominaciones incluyendo Mejor reparto
Critics Choice Awards: 13 nominaciones incluyendo Mejor película
Críticos de Chicago: Mejor actor (Michael Keaton) y Mejor fotografía

2 comentarios en “Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)

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