Ghost in the Shell

Ghost in the ShellInnecesario remake con ansias de resetear la saga completa en aras de establecer una nueva y fructífera franquicia. Esta ¿nueva? Ghost in the Shell rinde homenaje al visionario anime de 1995 casi fotograma a fotograma, aunque en su planteamiento se olvida de lo obvio: el alma. Impecable factura técnica, pero carente de emoción. El espectador entrenado se enfrenta al dilema de dejar la mente en blanco y obviar todas las continuas referencias para disfrutar de la película o asistir a una sucesión de momentos trasplantados de la animación a la acción ¿real? Con el innegable reclamo de Scarlett Johansson como protagonista principal, acaba siendo el muy reivindicable Takeshi Kitano quien se lleva el gato al agua en sus contadas, aunque jugosas, intervenciones. El irregular realizador Rupert Sanders disfruta de su juguete aunque poco puede hacer ante el flojo guion que le brinda William Wheeler. Apenas calcos del manga original, continuos subrayados y la sensación de haber desaprovechado 107 minutos de metraje frente a todo lo que fue capaz de mostrar, sugerir e inocular en nuestras mentes el anime primigenio y sus posteriores —y apreciables— secuelas. La película nos deja, además, una ramplona banda sonora de un, por momentos, irreconocible Clint Mansell.

Anuncios