NOS Primavera Sound 2017

NOS Primavera SoundEncariñarse con algo que no te pertenece de manera natural provoca situaciones curiosas. Sentimientos encontrados, frustración, decepciones, pero por encima de todo ello existe algo inigualable. Una sensación de pertenencia, una seña de identidad definitoria. Esto es lo que a lo largo de tres ediciones consecutivas ha provocado en nosotros la cita portuguesa del Primavera Sound. Un festival urbano que se celebra durante tres días en un parque de 83 hectáreas que mira al Atlántico. ¿Hacen falta más motivos para peregrinar cada año hasta Oporto? Por desgracia, gran parte de su encanto radicaba en ser un festival ‘pequeño’, en comparación con la multitudinaria edición catalana y esto ya ha dejado de ser así. La convocatoria de este 2017 no consiguió agotar localidades, aun así congregó a más de 90.000 personas. Mucha gente. ¿Lo peor? No llegar a todo. Tener que sacrificar unos conciertos por otros debido a la molesta coincidencia de horarios en extremos opuestos del parque. Por otro lado, esta edición ha contado (en su segunda jornada) con uno de los carteles más completos que se pudiera esperar.

Hablemos de sacrificios. Sexta edición del NOS Primavera Sound, en el Parque da Cidade de Oporto. Cartel de relumbrón con figuras de primer nivel como Bon Iver, Aphex Twin, Justice, Run The Jewels, Angel Olsen, Flying Lotus… Tres días de música al aire libre, diversión, buen tiempo, gastronomía. Sobre el papel, la cita portuense volvía a presentarse mucho más atractiva que su abigarrada hermana mayor en la Ciudad Condal. Apriorismos. La triste realidad al cierre de la cita portuguesa es que o irmaozinho se nos ha hecho mayor. Empezando por la poderosa apuesta previa Primavera Na Cidade, que reunió a más de una veintena de artistas y dj’s en cinco conocidas salas la víspera del arranque en el parque de Matosinhos. Una atractiva iniciativa que volvió a pillar con el paso cambiado a los visitantes foráneos, que ya deberán planear su escapada festivalera contemplando este tipo de iniciativas (junto al Mini NOS que se celebra en conmemoración del Día del Niño) como partes indisolubles de la programación festivalera. Pero vayamos con el repaso diario.

JUEVES, 8 DE JUNIO

Cigarettes After SexNoticias que llegan con apenas una semana de antelación y que no hacen más que poner los dientes largos a los foráneos, que demasiado tienen ya con cuadrar sus agendas diarias y perderse lo menos posible. Porque —y aquí llegan los sacrificios—nunca antes los horarios de los tres días de festival dieron para tanta controversia: antes, durante y después del Primavera portuense. La más discutible de todas apenas una hora después de abrir puertas fue situar a los neoyorquinos Cigarettes After Sex abriendo escenario principal. Greg Gonzalez y los suyos eran una de las propuestas más interesantes de esta edición y su actuación discurrió de manera anodina y autocomplaciente. Más preocupados de la autopromoción —su álbum debut se publicaba al día siguiente— que de hacer justicia a los halagos que los precedían, su actuación fue cumplidora, pese a dejarse inexplicablemente varias canciones en el tintero. Aunque teniendo en cuenta las condiciones: público todavía entrando al festival y un escenario que aún les viene gigante no hay mucho más que reprochar al cuarteto. A buen seguro que en la gira otoñal por recintos más reducidos se sacarán la espina. Cuando parecía que tocaba rebajar las expectativas —el concierto de Rodrigo Leão y Scott Matthew más que intimista pecó de aburrido— la actuación del californiano Miguel nos devolvió la esperanza. De nuevo formación clásica, con cuatro integrantes sobre el escenario, pero —más allá de estilos— con un mayor sentido del espectáculo. Ya desde el poderoso arranque de la batería, pasando por la interacción constante del vocalista con un público deseoso de emociones fuertes. Con solo dos escenarios programando actuaciones en esta jornada inaugural, el último tercio de la noche se repartió entre la contundencia de Run The Jewels, en su línea; la inclasificable propuesta de Flying Lotus; y el efectivo más de lo mismo de Justice.

Cigarettes After Sex Setlist

K.
Starry Eyes (Roky Erickson cover).
Dreaming of You.
Each Time You Fall In Love.
Sunsetz.
Nothing’s Gonna Hurt You Baby.
Keep On Loving You (REO Speedwagon cover).
Affection.
Apocalypse.

VIERNES, 9 DE JUNIO

Bon IverLa jornada más apabullante fue la del viernes. No solo por cartel, sino en cuanto a presencia de público. Un abarrotado Parque da Cidade daba la bienvenida a los 30.000 visitantes que lograron agotar localidades y convertir cada inicio de show en una yincana por hacerse con un hueco en alguno de los dos escenarios ‘grandes’. No así en Palco. y Pitchfork, especialmente este último; cada año más desangelado. Bien es cierto que gracias a los conciertos de SwansKing Gizzard & The Lizard Wizard, Palco. registró una de las mayores entradas que se recuerdan, pero sobre todo al término del concierto de Bon Iver en el escenario principal. Mucho se esperaba de Justin Vernon y no defraudó. Un show muy compacto a imagen y semejanza del ofrecido días atrás en Barcelona aunque no por ello falto de emoción. Todo un derroche de watios y puesta en escena, con un juego de luces encargado de paliar la actitud hierática de la banda. No fue así con Vernon, entregado desde el inicio y encantado con su paso por Oporto. «Lo único malo que tiene esta ciudad es que no vivimos aquí», dijo para terminar de ganarse a un público que abarrotaba el palco NOS. Los ecos de su actuación resonaban por todo el parque. Casi hora y media de espectáculo que rivalizó en decibelios con el bolo que Swans estaba ofreciendo a esa misma hora en el otro extremo del recinto. Un escenario Palco. hacia el que emigró gran parte del público asistente para disfrutar de la psicodelia de los australianos King Gizzard. A primera hora de la tarde los más madrugadores ya habían podido disfrutar de su cantante, Ambrose Kenny Smith, quien se subió al escenario Super Bock para compartir con Whitney el tema Red Moon a la armónica. El combo de Chicago desplegó su pop melancólico salpicado con bromas y jugosos comentarios a lo largo de su espectáculo. Llegaban sin dormir y apenas se notó. Hubo referencias a Brisbane, donde se han compuesto varios de los nuevos temas del grupo, entre ellos Rolling Blackout, que presentaron junto con Magnet, una celebrada versión del clásico de NRBQ. Con un sol de justicia y un calor que apenas las cervezas lograban mitigar tocaba cambiar de escenario para asistir a otro de los imperdibles del día: el concierto de Angel Olsen en el escenario principal. La de Misuri llegaba con aura de superestrella y cumplió con el guion preestablecido. Concierto denso y cargado de atmósferas, con la guitarra como principal protagonista junto a la poderosa voz de la cantante. Nunca sabremos por qué alguien colocó una piña sobre un ampli detrás de ella antes de comenzar el bolo, pero qué más da. Olsen salió al escenario copa en mano, luciendo gafas de sol y se mostró juguetona con el público que ya abarrotaba el parque. Tanto ella como su banda hicieron bueno el título del primer tema de su concierto: High & Wild. Jornada inolvidable que dejaba el listón muy alto.

Whitney Setlist

Dave’s Song.
No Matter Where We Go.
Polly.
Red Moon.
You’ve Got a Woman (Lion cover).
Golden Days.
On My Own.
The Falls.
Follow.
Rolling Blackout.
Magnet (NRBQ cover).
No Woman.

Angel Olsen Setlist

High & Wild.
Shut Up Kiss Me.
Give It Up.
Not Gonna Kill You.
Acrobat.
Sister.
Those Were the Days.
Woman.
Windows.

Bon Iver Setlist

22 (OVER S∞∞N).
10 d E A T h b R E a s T.
715 – CREEKS.
33 “GOD”.
29 #Strafford APTS.
666 ʇ.
21 M♢♢N WATER.
Perth.
Minnesota, WI.
Beach Baby.
Towers.
8 (circle).
____45_____.
Holocene.
Calgary.
Creature Fear.

Bis:
Skinny Love.

SÁBADO, 10 DE JUNIO

WandEl Día de Portugal marca la celebración de la cita portuense. Familias al completo se dirigen al Parque da Cidade dentro de su celebración festiva. El cansancio comienza a hacer mella, pero toca madrugar: Songhoy Blues abren el escenario Palco. minutos después de las 17.45 horas. Imposible llegar. Los actos conmemorativos del día de la patria ya provocaron desvíos en los trayectos de los autobuses que cubren la ruta entre el centro de Oporto y la playa de Matosinhos. A los 45 minutos del viernes hay que sumarle otros tantos el sábado. Nos quedamos sin ver a los malienses, pero tomamos posiciones a la sombra en la explanada de Palco. Ya es una tradición y la única manera de no desfallecer antes de la madrugada.  La apabullante vitalidad de la carioca Elza Soares retumba por cada sendero del parque. Una celebración de la identidad lusa que se extiende más allá de géneros y razas. El escenario Super Bock es una fiesta absoluta y la jornada no ha hecho más que empezar. La samba y el funk atorrante rivalizan con el fuzz psicodélico de los angelinos Wand, que acaban de saltar a Palco. El quinteto es un habitual del festival por el que ya han pasado varios de sus integrantes en las formaciones de Mikal Cronin y Ty Segall. Este día nuestras esperanzas están puestas en Sampha y los dos primeros conciertos que abren el escenario Pitchfork: Mitski y Weyes Blood. Toca repartirse por aquello de la coincidencia de horarios, pero antes actúa Shellac en Palco. y eso no conviene perdérselo.  Apenas hacen falta 10 segundos y el sísmico arranque del batería Todd Trainer para confirmar que su actuación va a retumbar por todo el parque. La cara de asombro de un pequeño que asiste en primera fila junto a sus padres lo dice todo. El niño es incapaz de parpadear al tiempo que el trío de Chicago se rinde a la química que los recorre por dentro. Los fotógrafos comienzan a marcharse al término de la tercera canción —práctica habitual en estos casos—; sin embargo, el bajista Bob Weston se dirige al foso para recordar que pueden quedarse todo el show. No solo ellos marchan, la pronunciada pendiente que dirige al escenario Super Bock comienza a abarrotarse de público. Son las nueve de la noche y da la sensación de que ya no cabe un alma más en el recinto. Sampha arranca su actuación y el sol comienza a despedirse de nosotros hasta la próxima edición. A medio concierto —del que esperábamos más, todo sea dicho— nos dirigimos a Pitchfork para ver a Mitski. Sus últimas cuatro canciones son una explosión de rabia contenida. Las piruetas vocales de la neoyorquina en Happy nos traen a la memoria a Cocteau Twins y cuando le grita a las cuerdas de su guitarra en Class of 2013 sentimos una liberación interior que hasta ese momento no éramos conscientes de que nos hiciera tanta falta. Bastante más anodina Weyes Blood —casi tanto como la oferta gastronómica del recinto—, solo remontando al final de su concierto con su versión de Vitamin C, de Can antes de la despedida con Bad Magic. La cuota británica del festival disfrutó de lo lindo con Metronomy, al igual que la víspera lo había hecho con Sleaford Mods. En cambio, el concierto de Japandroids en el palco Super Bock fue una aburrida sucesión de pogos y poses a lo Springsteen en uno de los escenarios más desaprovechados de esta edición.

Mitski Setlist

Thursday Girl.
I Will.
First Love / Late Spring.
I Bet on Losing Dogs.
Your Best American Girl.
Happy.
My Body’s Made of Crushed Little Stars.
Class of 2013.

Sampha Setlist

Timmy’s Prayer.
Under.
Plastic 100ºC.
Too Much.
Take Me Inside.
Reverse Faults.
Incomplete Kisses.
Happens.
Kora Sings.
Blood On Me.
(No One Knows Me) Like the Piano.

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