I Am Heath Ledger

Yo soy Heath Ledger

Yo soy Heath Ledger Último trabajo hasta la fecha dentro de la serie de documentales biográficos que el realizador y productor Derik Murray lleva desarrollando a lo largo de la última década, I Am Heath Ledger es quizá su trabajo más redondo, pese a dejar un montón de interrogantes flotando en el aire. Realizado a partir de la ingente cantidad de material videográfico casero que el fallecido actor australiano registraba a modo de diario, el documental nos muestra el imparable ascenso de un joven que lo tenía todo para triunfar. Creativo, divertido, sexy… Uno tras otro, los entrevistados que contribuyen con sus testimonios a glosar la figura del fallecido intérprete coinciden en señalar un sinfín de cualidades dignas de encomio, pero ningún reproche. Es en este carácter excesivamente complaciente donde el documental patina. Aunque si se quiere ver por el lado contrario, de la ausencia tanto de sus seres más cercanos en el momento de su muerte, como de testimonios negativos, también se pueden extraer conclusiones. Se agradece, en cualquier caso, poder disfrutar del metraje casero inédito, su faceta como fotógrafo, etc. Material que de otra forma quizá nunca hubiese llegado hasta nosotros. También es de agradecer la sorprendente visión empresarial que tenía, pese a su juventud. Ledger destacó en su breve, aunque impactante, carrera como realizador de videoclips musicales. Resulta precisamente emotiva la historia que interconecta las trayectorias profesionales de Ledger y el músico Justin Vernon (Bon Iver). Al igual que lo es la estrecha relación personal que le unía con el también músico Ben Harper. Melancolía, silencios, voces entrecortadas por la emoción y más silencios. Un eco insonoro de los excesos que pusieron fin a una fulgurante carrera, cuyo recuerdo nos deja un cúmulo de interrogantes tras su estela.