Joaquín Sabina – 500 noches para una crisis

El refulgir de unos ojos de niño. Un niño, que a sus casi cincuenta y veinte sigue jugando encima de un escenario. Pucelanos y forasteros fueron testigos, en el polideportivo Pisuerga, de que de la chistera de este ubetense universal siguen lloviendo rimas. Joaquín sigue con ganas de juerga. De Gestas (y Dimas). Profetas, desconocidos y alguno pilladoSigue leyendo «Joaquín Sabina – 500 noches para una crisis»